Fui a la ciudad para una boda, y me quería hospedar en un lugar decente y económico. Pagué $130 por dos noches. Fue muy razonable. Desde el exterior, el hotel parecía básico; nada extraordinario. Pero una vez abrí la puerta de la habitación, me sorprendió el espacio de la habitación. El baño parecía como si lo hubieran remodelado. La ducha y el fregadero eran de mármol, y el suelo parecía tener un terminado de piedra. También había una secadora de pelo, una tabla para planchar y una plancha. El único problema que tuve con la tubería fue que el agua no se tragaba completamente, como si tuvieran que echarle Drano al fregadero y a la tina. La televisión ofrecía muchos canales. La cama era bastante grande. También había un reloj con alarma, un teléfono, y enchufes para cargar tu celular. La propiedad estuvo tranquila durante mi estancia. Hay un McDonald’s al lado y una gasolinera. Por lo general, disfruté de mi estancia, y planeo regresar la próxima vez que esté de visita.
