Nos lo disfrutamos nuestra estancia en el Hotel Tierra Linda con un anfitrión, Armando y su perrito, Willow. Armando es un tipo con encanto que nos hizo sentir como en casa desde el principio. La hacienda está rodeado de colinas onduladas, sauces de Llorando, una laguna repleta de frog y en abundancia colibríes. Entre desayunos deliciosos y Fogatas de la noche bajo las estrellas, nos pareció que la perfecta escapada de fin de semana (, aunque no tenemos un perro).
COLLEEN y David
