¡Qué descubrimiento! Nos (un grupo de 6) nos alojamos por 2 noches y disfrutamos de cada minuto!
Bill y Carol son unos anfitriones maravillosos que te hace sentir como en tu casa desde el momento en el que llegas. La comida en casa y estaba delicioso, las habitaciones están decoradas con gusto y un fantástico estilo, los jardines invitar a Relajas y teníamos horas de diversión en el bar, muy guay.
Los Motociclistas son bienvenidos y de lo que pude ver, las familias están justo como contento de volver a alojarme allí también.
