El chateau es muy bonito. No está muy bien señalizada la entrada, como no dispongas de gps y lo tengas bien localizado, te pasas. Si has leido narrativa contemporánea sobre fines
de semana en casas de campo de amigos tanto en Escocia, como en Reino Unido o en
Francia........... La estancia en este lugar es igual. Los anfitriones son encantadores sin caer en lo agobiante, eres su invitado y te agasajan en su justa medida. Nos alojamos en la habitación Enrique II y está genial. Realmente te transportas en el tiempo. Sólo tengo una queja.......las toallas aunque limpias, se veían muy gastadas. Por lo demás, todo fantástico. Lo recomiendo y volvería de nuevo, a pesar de que en este viaje mi pareja rompió conmigo después de una relación de 5 años. Aunque no todos los días
te dejan en el Valle del Loira no? jajajaja.
