Al llegar al Holiday Inn Express, me saludó calurosamente todo el personal; aun las gente de mantenimiento eran geniales. Lo que era incluso más chocante era que tenían en el personal, un muy instruido persona de ordenador que inmediatamente se resolvió mis problemas (que no era su red una espléndida) y nos hizo un punto a ayudar en cualquier dirección.
El desayuno era maravilloso, las habitaciones eran espectaculares, y me he alojado en muchos hoteles más caros (Ritz, Reniassance, Westin) y que fueron definitivamente en la par con ese nivel de servicio.
Las camas eran claramente superior a muchos de los otros sitios en los que me he alojado, y de hecho les daría en la misma categoría que las "Heavenly" camas del Westin.
La piscina tenía al parecer lo han renovado, y tengo que decir, es preciosa. Los niños sólo le encantó, como yo lo hice.
El centro de fitness tiene el mismo nivel de las comodidades como un hotel más grande, aunque yo no lo usamos, tuve que buscar.
La vista desde el hotel es magnífico, las montañas por todas partes que mires. Este lugar era sin duda una buena elección.
No hay nada que me puedo quejar de este hotel, el servicio excelente, personal impecable, habitaciones maravillosas, vistas maravillosas...
¡Muchas gracias!