Este verano hemos estado de viaje en Grecia. Realizamos la reserva mediante la agencia de viajes, y habría sido un viaje perfecto sino hubiera sido por el hotel de Santorini. Reservamos hoteles con categoría A, lo que equivale en España a hoteles de 4 estrellas o 5 según nos explicaron en la agencia. En Atenas reservamos el hotel Stratos Vassilikos, perfecto, un 5 estrellas o 4 superior pero en Santorini...el Kallisti Thera, un hotel, también de categoría A pero que en realidad cuenta con unas habitaciones como una pensión de España, para que os podais hacer una idea (cuando era estudiante he estado en hoteles de 2 estrellas mejores)
Nada más llegar y ver la habitación se te cae el alma a los pies, serían a lo sumo unos 10 metros cuadrados incluyendo el baño, por lo que cuando intentamos abrir las maletas era imposible había que ponerlas encima de la cama si realmente querías dejar un espacio libre por el que pasar.
La habitación que se encontraba en la planta baja tenía unas estupendas vistas a un patio interior mediante una ventanuca, y además se encontraba justo al lado de la sala de desayunos, por lo que teníamos incluído el servicio despertador.
En cuanto a la decoración de la habitación, de estilo tradicional como se denomina según el catálogo y página web de hotel, consiste en una cama de matrimonio pequeña, de 1,35 de largo y 1,90 de largo (es decir, que como tu novio mida más de 1,85 está jodido), un cuadro bastante feo, una tele pequeña colgada (lógico porque en una mesita no entraría), en la que el mandó por cierto no funcionaba y al ir a encenderla o apagarla se podía caer encima tuyo y ummmmm, no sé si me olvido de algo, por supuesto el servicio de mini bar que consiste en una neverita, vacía para que te la llenes tú.
En cuanto al baño, pues una bañera, con ducha fija a una altura de 1,75, por lo que tu novio es probable que siga algo incómodo, sin enchufes en el baño, por lo que si encima quiere afeitarse con maquinilla eléctrica pues sigue estando jodido.
Y claro, cómo no, la puerta del baño, era corredera, pero sólo estaba sujeta por arriba (malamente) así que también se te puede caer encima, como la tele.
En vista de esta situación, soliticitamos un cambio de habitación, nos trasladaron a una de la planta primera, que era algo más amplia, ya que podíamos abrir las maletas y andar por la habitación, pero por lo demás igual de cutre, con el único cambio de que en lugar de bañera había ducha (recomendable ducharse con chanclas para no pillar hongos) y que el aire acondicionado no funcionaba (y ahí calienta en verano eh).
En cuanto a los servicios del hotel:
- Desayuno, lamentable, consiste en zumo aguado, café de maquinita (aguado, ves caer el café, luego la leche, y luego un montón de agua), un poco de muesli, queso y jamón york, yogurth griego, pan de molde (no hay tostadora), fruta de bote (piña de bote, macedonia de bote...), tortilla francesa, bizcocho y creo que no me olvido de nada.
-En los 4 días que estuvimos no repusieron el gel ni champú (2 botecitos a la llegada), lo único que había de higiene personal en el baño.
-Nosotros teníamos afortunadamente alojamiento y desayuno, pero la gente que cogió media pensión creo que tenía arroz y una salchica para cenar.
Por lo demás el hotel por fuera parece chulo, con una pistinita, una jacuzzi (un poco sucio, por cierto) y una recepción amplia. Ésas son las fotos que vereis en los catálogos o por internet.
En definitiva, Santorini es una isla preciosa pero tener cuidado cuando cojaís el hotel si no quereis volver de vacaciones con uns sabor tan agridulce como el nuestro.