Estuvimos en la Suite Durnia (no sé si está bien escrito) en la planta superior con baño fuera. Olvídate de tener que lidiar con las aglomeraciones en Africa House para ver la puesta de sol, puedes verla en tu propio porche privado... ahhhhh... todavía me relajo cuando lo pienso. Perfecto para después de escalar el Kili. Dos duchas y dos sillas en el porche con vistas a la ciudad y al agua... perfecto.
COMIDA: el desayuno iba incluido y está delicioso (tortitas, tostadas francesas, huevos) además de una repostería buenísima y unas bebidas de frutas adictivas. Hicimos fuera la comida y la cena y te animaríamos a que hicieses lo mismo.
SERVICIO: el servicio es una maravilla, sobre todo Jan, el gerente. Un tipo belga que se sonríe espontáneamente y da buenos consejos. También ofrecen masajes y exfoliaciones allí mismo, pero no los probamos. ¡Aunque nos parecieron muy tentadores!
OTROS: no echamos de menos la piscina porque cuando hacía calor, utilizábamos la bañera o la ducha de fuera. Además en dos días íbamos a Pemba por la playa, así que no nos pareció que perdiéramos la ocasión por no alojarnos en el Serena. No elegimos el "Spice Tour" que ofrecía el hotel, preferimos el Eco-Tour, que nos dejó contentos (un tour educativo por una granja privada con almuerzo en la casa privada). Personalmente, prefiero los hoteles más pequeños que los de grandes cadenas como el Serena. Nunca dudaría en recomendar este sitio como alojamiento, ¡ve ya!
- Zanzibar Palace Stone Town
- Hotel Zanzibar Palace
