Mi habitación parecía recién remodelada pero tenia dos sillas viejas y manchadas. Almohadas altas y duras. En el baño no había toallas de manos porque "no tenían en existencia". El piso del cuarto es de madera laminada, mal adherido al piso; cuando trapean se mete agua por debajo y después va saliendo entre las juntas. Aire acondicionado ruidoso. Alberca desatendida y totalmente árida: no hay ni una planta ni arbol. Empleados amables y con buena disposición. Desayuno bufet incluido, abundante y sabroso.
- Hotel Nh Lazaro Cardenas
