Desde que entré a la habitación es evidente que cada detalle esta sumamente bien pensado, y cada uno de esos detalles te transmite calidez y tranquilidad. El trato es amable a tal que te sientes como en tu casa, cómodo, tranquilo y gustoso.
El jacuzzi caliente con una noche estrelladísima y buen clima, fue lo mejor de nuestra estancia. Simplemente te hace sentir que estas en el lugar correcto en el momento correcto.
Muy recomendable para pasar el fin de semana alejados del bullicio citadino en compañía de esa persona apreciada.
