Yo visitamos Romsey por la primera vez para asistir a una boda de la familia y mi hijo que vive en la zona tenía me reservaron Berties.
Las primeras impresiones fueron muy buena y me me dieron la bienvenida con una joven director quien amablemente me ayudó con mis maletas a la habitación en el primer piso. La habitación no era grande pero tenía todo lo que necesitábamos y la cama era muy cómoda, todo lo estaba impecable, con ropa blanca de cama y las toallas gruesas.
Cené sola y estaba muy bien cuidado, por ser una chica soltera que viaja sola en ocasiones puede ser un poco peculiar, pero me ofrecieron revistas a leer mientras esperaba por mi mesa y me dieron un asiento tranquila en la esquina de los partidos grandes.
La comida era deliciosa y los camareros muy atentos, tuve vieiras frescas y estaban tan bien como siempre nos dan en BC, hermosamente cocinado y presentado simplemente en pensaríais vajilla blanco.
Mi estancia fue de 3 días y me hicieron sentir muy bien bienvenidos en todo momento, todos los miembros del personal sabían mi nombre y eran muy educados y servicial durante toda.
Berties es un negocio familiar puesto los años 90 temprano y muchos del personal han estado allí por un largo tiempo y están un montón feliz, esto queda reflejado en el camino que tratan a sus clientes muchos de los cuales lo que saben por su nombre.
Me quedé muy impresionado con Berties y recomiendo altamente esta pequeña joya de un restaurante con habitaciones a cualquiera que desee alojarse un sitio íntimo y era cómoda, lejos de los hoteles de cadena.
