Nos alojamos por 3 noches en esta finca preciosa de país.
La habitación estaba limpia y bien decoradas con muebles antiguos a la par el carácter de casas antiguas son preciosos, en hecho que era tan tranquilo y cómodo que nunca he dormido tan bien.
El desayuno y la comida era muy buena, con un menú variado disponibles todo el día.
El personal era muy amable y servicial.
Los jardines de la finca son preciosos con todos los tipo de vida salvaje a ver especialmente los pavos reales que como tu tostada sobrante para el desayuno.
El paseo a pie a la lago de la Trucha es precioso aunque en el clima mojado que asegúrate de llevar tus explorases!
Sin duda volveremos. nos hubiera gustado haber reservado por más tiempo.
