Es un pequeño 2 plantas motel de los años 60 pero tiene un sensación muy acogedora. Los balcones abiertos de porche son una forma estupenda de conocer a los otros huéspedes. Nuestro apartamento tenía una cocina y tenía vista a la zona de la piscina. Aunque los muebles eran viejas, estaban limpias y en buenas condiciones. La ubicación es genial para conseguir en la playa y cerca andando de aterrizar Barefoot Cay era muy agradable.
Aunque no es un complejo lujoso, nos pareció bastante agradable y la familia que dirige era más que hospitalario.
Recomiendo que paséis unos días.
- Tricia Lynn Hotel
