Las habitaciones no son una maravilla, pero al menos las camas son confortables. El suelo es la consabida moqueta que esta por todas partes. Puntuacion mediocre-normal en cuanto habitaciones.
La atencion es muy buena.
Desayuno muy bueno y variado: hacen unos huevos revueltos super buenos, buen bacon con jamon y setas.... etc
El restaurante ofrece comidas y cenas que no estan mal y tambien con bastante variedad, la seleccion de vinos es extraña (aqui no hay vinos locales) y son todos de importacion (ninguno español !!! ) como franceses y hasta australianos...
El lugar es super super super tranquilo, es un pueblecito de muy pocos habitantes (500 ?), pero esta bien comunicado por el tren y autobuses. La estacion de tren casi nunca hay nadie y tienes que comprar el billete en el mismo tren.
- Woodside Hotel Aberdour
