Nos alojamos una noche en la habitación capitanes y no puedo ponerle ninguna pega en ningún sentido. La atención al detalle y el nivel de limpieza era impecable, así como era la actitud agradable y la actitud de todos los miembros del personal y los dueños.
Muy recomendado.
Comimos en el Dreel, que está a sólo está bien, pero hay muchos atractivos restaurantes con buena pinta a unos diez o quince minutos andando.
El desayuno en el Spindrift fue una delicia y os animaría a comer allí en la noche.
