Tuvimos la suerte de conseguir un par de habitaciones aquí durante el las tempestades del 27 NOV Nos recibió un personal muy cálido y amable, las habitaciones estaban impecables y la cena excepcional. El personal trabajó sus calcetines en condiciones muy exigente, con los motoristas tiradísimos encender cada 30 minutos, buscando un alojamiento. El dueño y su buena señora ayuda de su personal muy de fiar y servicial hizo que la estancia de una noche más agradable. Sin duda volveré si no es por una noche y luego para una cena excepcional. 10/10
- Bein Hotel Glenfarg
