Foyers House es un precioso alojamiento, cálido y acogedor a orillas del lago Ness. El desayuno es muy bueno, los propietarios tienen un humor socarrón escocés encantador y las habitaciones miran al Lago. Además, el hotel está situado muy cerca de las cataratas del lago y, la verdad, valen la pena. El único "pero" es que está situado a una hora de Inverness, por lo que hay que tener cuenta los horarios y las distancias a la ciudad a la hora de diseñar los paseos o las visitas que salen desde allí.
NO ADMITEN NIÑOS. Los baños son compartidos.
