Hemos pasado nuestra luna de miel en Escocia, a nuestro ritmo. Este hotel nos intrigaba, pues estaba en junto al Lago Ness y alejado de la civilización. Cuando llegamos, tuvimos una sorpresa muy agradable. El personal muy atento. Las instalaciones no son las de un hotel 4 estrellas de Madrid. Es un hotel con encanto: no se puede esperar encontrar bañera con hidromasaje ni sala de gimnasio ni spa. Es un hotel con 9 habitaciones, donde el desayuno se puede tomar desde las 8:30 a las 9:30 y ya esta. Las vistas de las habitaciones son preciosas, con el lago ness al fondo. Ya la carretera para llegar tiene su encanto (carretera de un carril con sus "passing place") y vas recorriendo la orilla del lago.
La habitación era básica, pero muy bien decorada. El desayuno muy bueno (a la carta) y el personal, repito, fenomenal: te recomiendan zonas que visitar (nos dijeron que en lugar de Fort Williams -más turístico- merecía la pena visitar la Isla de Skye, y qué bien!)
- Craigdarroch Hotel Foyers
