Nos alojamos por un par de noches durante un fin de semana en mayo. Sólo podemos eco cada cosa buena dicho de este hotel por otras personas - es genial.
-Lawson's- y Lesley eran cálidos y acogedores - después de pocos horas, verdaderamente sentíamos que estábamos visitando a unos amigos. Comimos en el restaurante las dos noches de nuestra estancia, y la comida era fabulosa - menú genial, pescado y mariscos hermosamente caliente y pudines preciosos. El servicio es estupendo y una adorable botella de vino también.
Nuestra habitación era cómoda, bien equipada con. Había una TV y de radio del muelle ipod. Los artículos Reboza calidad por los cuatro costados y pequeños toques encantadores (como la pequeña caja de suministros de no había ascensor de emergencia en el baño). Buena vista sobre la calle a la del puerto. La decoración del hotel es individual y estrafalario sin la sensación exageradamente o falso.
No nos habíamos viajado mucho, está justo al final de Edimburgo, pero nos sentimos un mundo lejos y era justo lo que necesitábamos. Nos hemos alojado en unos cuantos hoteles a lo largo de los años, grandes y pequeños y éste fue uno de los mejores. Gracias a los dos por un fin de semana encantador. ¡Volveremos sin duda volveremos.
- Churches Hotel Eyemouth
