Nos encantó este precioso castillo escocés. Muy cuidado por dentro y por fuera. Nada más llegar, (cuesta un poquito encontrarlo) aparcamos en su pequeño pero suficiente parking en la puerta.
El personal es muy amable, siempre dispuesto a indicarte las mejores rutas para pasear.
Es imprescindible realizar el paseo-ruta, a lo largo del río por una senda poco transitada y encantadora. Llegas hasta un puente y subes a la carertera, allí en un cruce hay un Pub muy típico, y tienen curiosamente cerveza San Miguel, aunque ya que estás allí tómate alguna escocesa que son muy buenas.
El paseo hacia el lago y su embarcadero, maravilloso y después continuarlo hasta el antiguo castillo en ruinas.
Los jardines de alrededor del castillo están muy cuidados, y da hasta pena pisar ese cesped.
La habitación, no muy grande, con chimenea, con vistas al jardín, con un baño muy nuevo y bonito, con bañera enorme y además con plato de ducha aparte.
Desayuno servido por personal siempre sonriente y muy atento a cualquier necesidad que tengas. Recomendable el desayuno escocés, que te quedas sin hambre hasta la cena, por la gran cantidad que te sirven.
Recomiendo mucho este castillo.
- Glengarry Castle Invergarry
- Hotel Glengarry Castle
