Llegamos sobre las 8 de la tarde,no habia nadie en el hotel,preguntamos a un vecino y nos dio el movil del dueño,en unos 20 min llego una chica y nos dio habitacion estaba separada del la mansion parecia una chavola pero al entrar si que estaba bien,bueno la decoracion super cargada,diferente no esta mal como experiencia.
La mansion esta lejos del centro hay que ir en coche,el barrio no parece muy seguro.
El desayuno nos lo dieron en el edifio principal el servicio fue bueno pero la comida no tanto,la verdad ver la decoracion es curioso.
Eramos los unicos clientes de la mansion resulto un poco extraño.
No recomenderia este hotel,en el centro hay mucha variedad y si se quiere salir por la noche cojerlo cerca de la calle Beale,muy divertida,conciertos en directo todas las noches.
