El roulhac fue un muy buen lugar para alojarse. Me alojé en la habitación de Alama, que está en la parte trasera de la mansión. Nos dieron un tour de cada habitación y cada habitación era súper decorado. Yo, aunque yo podría decorar pero ¡GUAU! El en el mantenimiento de la planta baja está disponible siempre que lo necesites. El anfitrión era muy agradable, atento y te hace sentir que estás en casa. Algunas de las críticas negativas son que el vecindario. La casa está en un vecindario justo abajo de la Stax museo y te hacen ver la gente y la vida moviendo cosas en el barrio pero cuando te está cerca tu puerta, que son de un aparte del mundo entero. Nuestra estancia fue tranquilo y relajante. Me volvería a revist.
