Mi marido y yo nos alojamos en este hotel durante un largo fin de semana del 25 al 30 de octubre. El día 30 era el cumpleaños de mi marido y el hotel estaba sobre aviso. El check-in fue correcto pero no super agradable y cuando les preguntamos si podían darnos una habitación de más nivel (a un precio que pagaríamos encantados) nos dijeron que el hotel estaba al completo y no disponía de habitaciones (ni nos preguntaron que qué tipo de habitación buscábamos) Habíamos cogido una habitación doble con vistas a la calle basándonos en que probablemente podríamos ascender pero acabamos en esta.
La habitación es una habitación doble normal que daba a la calle, sin grandes vistas pero sin ruidos destacables. Tenía una gran cama de matrimonio y sofá y Tv. Cuando entramos había un "olor extraño" que incluso persistía con el aire acondicionado puesto a tope. Era como un olor a moho, como si la habitación no se hubiese usado en mucho tiempo. El cuarto de baño no tenía ducha separada y la alcachofa de la bañera no era muy buena, es más fue la peor ducha que haya tomado en un 5 estrellas. ¿Por qué en los hoteles te dan albornoces y no zapatillas?
La habitación se mantuvo relativamente limpia durante nuestra estancia de 5 días pero como no tomábamos fruta los cestos de frutas se quedaban estropeados y los teníamos que tirar nosotros mismos. También nos suministraron una botella de agua el primer día y nunca más. Mal para un 5 estrellas.
Nos pusimos nuestra ropa de deporte y nos encaminamos hacía el gimnasio pero nos dijeron en recepción que el gimnasio y el spa estaban cerrados por obras, cosa que no había mencionado para nada en su web y como mi marido había insistido que el hotel tuviese cuanto menos un gimnasio, estábamos muy molestos. Nos ofrecieron el poder usar el del 4 estrellas de al lado a un precio de 3€ por persona y por hora cosa que nos pareció mucho pedir considerando que se suponía que ellos suministraban este servicio. También estaba cerrada la zona del spa y sólo tenían una sauna utilizable.
La zona de la piscina no es demasiado grande para este tipo de hoteles pero suficiente. Aunque el mayor problema son las toallas y las camas. La gente se levanta a las 6am y coloca libros, cepillos de dientes, etc sobre las camas para reservarlas y al hotel no parece suponerle un problema y no lo evita. Me sigue sorprendiendo que estás cosas sigan pasando (no sólo eran los alemanes sino que también lo hacían islandeses e ingleses). Nos parece frustrante y absurdo pues luego no usan las camas, en muchos casos, hasta pasado el mediodía. El hotel tiene que acabar con esto. Además, las toallas que te proporcionan son pequeñas (más como una de manos) por lo que todo el mundo tiene que coger 2 toallas lo que cuanto menos duplicará los lavados...
El desayuno no era excelente, sencillamente adecuado. No iba a ser quisquillosa pero por lo que costó alojarse aquí, uno esperaría algo más. Como resultado de esto, no comimos en sus restaurante y cuando regresábamos por las noches se veían vacíos.
No quiero seguir más pues no disfrutamos lo esperado de nuestra escapada. Hay algo de este hotel que no nos gustas, no pondríamos la mano en el fuego por él. Usamos el a2b para que nos llevasen en coche privado y fueron muy razonables, buenos y eficientes, os lo recomiendo en lugar de los del hotel que eran caros.
En conjunto, seguro que no volvemos.