No esperes mucho de la manera de alojamiento. Tuvimos que cambiar habitaciones 3 veces (inodoro no funcionaba, no había aire acondicionado, vecinos ruidosos, etc). Pero fuimos a jugar al tenis, y que merece la pena el viaje. Los pros son una maravilla para todos nivel jugadores. ¡Todo el mundo allí era muy agradable y muy abajo en la tierra y en definitiva no es un ambiente de club del país. Hacen un buen trabajo a mezclarte trabaja duro con divertido. Tienes que asistir a la boda de karaoke en el bar en el sábado por la noche, de maravilla! Sin duda regresaría.
- John Newcombes Tennis Hotel
