Aterrizamos en el aeropuerto Marco Polo de Vececia y nos timaron por la friolera de 80€ por el viaje al resort (mal comienzo). Durante algunos días no podíamos entender que era lo que le faltaba al resort, las playas son encantadoras, limpian la playa y es cálida, cerca de Venecia y de algunos campos itaianos muy bonitos. Entonces nos dimos cuenta, ¡no había entretenimientos! ¡No había música en la piscina, ni en los bares de copas, no había televisión inglesa, no había calle coronación, no había deportes, no había esquí acuático, ni banana flotante o paracaídas arrastrado por un barco, ni karaoke! Caminamos por lo menos 4 millas y seguía sin haber nada. Entonces, una noche encontramos un bar con unas quince personas que estaban en el suelo escuchando una mexcla de karaoke, había suecos, alemanes, británicos e italianos, disfrutando todos de los atiguos Elvis, Frank Sinatra, etc., pero no fue el último, la diversión parecía estar prohibida aquí para el resto de las vacaciones, sólo había un bar con cantante y no tomamos parte. De todos modos antes de que pienses que soy un "skinhead", mi esposa es una directora de colegia y yo ingeniero. Este resort tenía una sorpresa más para nosotros. Como en algunas novelas de Stephen King empezó lentamente al principio, cuando llegamos había habido una tormenta eléctrica y no podíamos ver ni un mosquito, entonces comenzó, primero una picadura, luego tres, luego seis en un brazo un día, entonces me picaron en la habitación, en la playa, en el restaurante de abajo, en el bar de copas, la pizzería están infectados. Ninguno parecía librarse, ni siquiera los locales, que colapsaron las farmacias buscando repelente. ¡Un destino de pesadilla, nunca más!
- Capitol Hotel Jesolo Lido
