Este hotel renovado es un rinconcito maravillosa a las murallas de Marostica. La habitación con una vista es grande y cómoda, la cama es bueno y el menú de almohadas es fantástico. Puedes escoger de más de 6 tipos de almohadas! Las habitaciones han sido muy bien hecho, simple y sencillo.
La ubicación de este hotel es lo que le da mucho carácter que. Está a las murallas de la ciudad, el ruido del tráfico es un problema excepto en el invierno cuando las ventanas están normalmente cerrado y, cuando el aire acondicionado está en. En los Four Seasons veinteañeras el ruido puede ser un poco demasiado si vas a la cama pronto. El trafico es limitado así que después de la medianoche hasta las 6 de la mañana hay completa paz y bastante hasta los hall camiones tonto de ciudad se hicieran ruido en la calle de abajo (diesel por supuesto), a recoger la basura. Te puedes imaginar que con todo el precio la ciudad hace de del turismo que podía invertir en un vehículo eléctrico para ir por la ciudad y sus alrededores interior.
El personal es maravilloso y amable y Mónica es sencillamente lleno de ideas y lugares fantásticos para ir y donde comer. El aparcamiento está detrás del hotel, pero si tienes un coche grande, preparaos para tener algunas dificultades para llegar a la zona. Hay un montón de niños que insisten en el aparcamiento sus motos en la calle de enfrente en una zona de aparcamiento...por supuesto. ¿Qué más puede esperar? No billete estos chicos pero billete de te si vas a la zona de ZTL.
El desayuno no es el mejor en particular cuando tienes la mejor cafetería de pastelería justo al bajar la calle ofreciendo Illy café y el cielo tremenda de las galletas y pastelería, helados, y los postres. El mejor desayuno en Marostica para mí es en Es - caupuccino decadente de Chiurato y cruasanes. No obstante, en la sencillez de está allí todo lo que necesitas.
