El segundo piso nos decepcionó un poco pues mi pareja se había lesionado la espalda justo antes de irnos de vacaciones, sin embargo disfrutamos de una agradable brisa en el apartamento. Era grande y limpio con un esplendido balcón por donde se encaramaban las ramas de un pino. La cocina era un poco pequeña pero al final nos apañamos con dos quemadores eléctricos. Nos hubiera gustado tener secadora para secar la ropa, pero amañamos una cuerda de ropa que sujetamos a los arboles y funcionó muy bien.
El servicio del bar fue divertido por la noche pues se gastaban muchas bromas. Era encantador mirar y andar por el jardín. El personal en general era agradable y presto a ayudar. Está muy bien ubicado para ir de tiendas y a restaurantes aunque a veces resultaba difícil encontrar un lugar cercano para aparcar.
- Aparthotel Ariel Cala d Or
