Lo mejor del hotel es que no es familiar.
No hay niños corriendo, chichando y salpicando en la piscina.
Vistas fabulosas al mar, terrazas amplias para tomar un té a media tarde, un gran buffet de desayuno y todas las comodidades de un buen hotel. Quizá el lavabo y las luces de lectura demasiado "modernas" (hasta que descubrimos cómo iban pasó un rato).
El servicio muy amable y simpático. Incluso pudimos cenarnos un sandwich en la sala de descanso mientras veíamos la TV de 50 pulgadas.
Los servicios de masajes y el spa estupendos. La verdad es que salimos como nuevos y superrelajados tras 3 días allí.
- Hotel Barcelo Albatros
- Barcelo Hotel Albatros
- Barcelo Hotel Calvia
