El personal en Holmes dulce hogar eran inmediatamente nos hizo sentir bienvenidos después de nuestro largo vuelo desde Florida.Charlotte y John son tan muy amable y están atestados con el el Aloha espíritu. Ellos hicieron que muchas sugerencias sobre sitios para ir a ver y nos sentimos como si nos hubiéramos sabido ellos para la vida. El desayuno era estupendo con algunos de mama Charlottes un gran magdalenas y siempre había fruta fresca. Si te tienes pensado para ver la isla grande, éste es el lugar para alojarse. Muy informal y que te sientes como un local! No te lo pierdas!!!
