Mi marido y yo nos alojamos aquí por una noche en nuestra luna de miel. Llegamos en coche por la isla, sólo necesitábamos un lugar barato para alojarse, y éste era todo. La habitación era grande, con dos habitación matrimonial de tamaño camas, y estaba limpia pero nada sofisticado. Nuestras ventanas se veía fuera hacia el patio de recreo detrás nosotros, lo cual era agradable. Una cosa realmente nos gustó fue que el motel estaba a una corta distancia a pie de las tiendas y restaurantes de la ciudad, así que pudimos ir a pasear o disfrutar de una cena con una botella de vino y no preocuparte por tener que conducir.
- Waimea Country Hotel
