Es increíble que un hotel con ese precio (muy caro) no disponga de cortinas para evitar la luz; a las 5 de la mañana la luz te despertaba. Para colmo las lamparitas de luz regulable de las mesitas de noche no se apagaban por completo.
El desayuno frugal se tomaba en la salita de internet y consistía en café, pan (sin posibilidad de tostarlo) y mantequilla y un zumo de bote. No había personal del hotel ninguno en el desayuno.
Las habitaciones standard son muy muy pequeñas y la cama para 2 personas es de 1,35 m. Nunca había visto una cama tan pequeña en USA ni siquiera para uso individual.
La ubicación del hotel es magnífica, lo único que justificaría su elevado precio, que me parece excesivo.
- Charlesmark Hotel Boston
