Nos hospedamos en este hotel por su buena situación y por su equilibrada relación de precio-calidad, y tengo que decir que ha sido así.
Nos hospedamos en dos habitaciones una de matrimonio para mi marido y yo, y otra de matrimonio para nuestra hija de 18 años. Las habitaciones són suficientes para utilizarlas para lo que nosostros queríamos, es decir, ducha, dormir y descansar. Estos tres objetivos fueron sobradamente conseguidos en este hotel. El hotel aunque se encontraba de reformas, los huespedes casi ni lo notamos, ya que se ejecutaban de una forma muy discreta y sin ofrecer ningún tipo de molestias a los clientes que nos hospedamos. Cabe destacar que despues de estar todo el dia fuera visitando esta magnifica ciudad de New York la ducha resultaba de lo más agradable, bien instalada y con buen chorro, estupenda. La cama muy comoda y después del trote que nos damos durante todos los dias que estuvimos. Es espacio de la habitación es justo pero suficiente y los productos de baño (gel, champú y otros) són buenos.
Siempre recordaré lo bien que me sentó una cerveza Heinenken que nos tomamos en el bar de este hotel después de un ajetreado dia de visitas (Moma, Excursión de contrastes, etc), aunque nos cobraron 12 $ por dos cervezas, eso si, casi congeladas y en unas copas preciosas y servidas con un simpatiquísimo camarero. En la recepción nos atendieron muy bien y facilitan cuanta información necesites de la ciudad.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.