Un lugar encantador, la gente encantadora, y hermosa casa! Tuvimos un tiempo estupendo en el Quemarme. Desde la sémola para el desayuno a todas las personas que trabajan allí, que nos hizo sentir como en casa desde el primer momento en que llegamos. El dueño, que es constantemente tratando de renovación la casa con piezas originales de la época, se tarda un gran orgullo en todo en el Quemarme. Además, la gente que trabaja allí es tan genial personajes. Es como entrar en un poco de la historia. Gracias por una recuerdos!
