Si Sous l'Olivier no estuviese en la Provence sería una casa más, del montón. Eso sí, con piscina, pero que después de la experiencia no pasaría el más mínimo control de calidad por el estado del agua y de las paredes. Está claro que si te apuntas a todas las cenas (30€ por persona) te conviertes es un cliente con derecho a saludo y conversación. Si los propietarios pretenden conservar este negocio y que corra de boca en boca su casa están abocados al fracaso con la actitud mostrada estos últimos días. Nunca antes me habían tratado con tanta indiferencia en un alojamiento, y veníamos de Carcasona, donde los amos de la casa han sido atenciones en todo momento. Yo no lo aconsejo como primera opción, y sí sólo si se quiere ir a la preciosa zona y no se encuentra hospedaje en los centenares de lugares que hay.
