El hotel está encaramado en un acantilado con vistas al Basy de Nápoles, con vistas hacia el Vesubio y de Nápoles. Reservamos una habitación con vistas al mar por 2 noches. Era espaciosa y cómoda (aunque la decoración parecía un poco pasado de moda) y el balcón con vistas de los lagos espléndidas mar era espléndido! El servicio en el hotel era bueno en general y el personal era bastante agradable. Los jardines del hotel son grandes, muy bien cuidada y muy atractivo y relajante. Se les acaba por el acantilado y así hay unas vistas preciosas todo lo largo (en realidad era una habitación con vista al jardín sería bastante bueno). Como el hotel es para acceder a través de un camino largo, que es muy tranquilo. Sorprendentemente, para ser un hotel de Sorrento, la comida en el restaurante es muy bueno en efecto - mejor que muchos de los restaurantes en la ciudad en realidad. La desventaja principal es que está bastante lejos de la ciudad (a unos 30 minutos andando) y el autobús de cortesía es limitado.
