Hotel ideal, perfectamente centrado para disfrutar de todo el Barroco Ibleo, a 10 km del mar, un hotel "con encanto".
Estructura encantadora, hotel con 8 habitaciones, acojedor, sobresaliente la amabilidad y el saber hacer de todo el staff, que te hacen sentir verdaderamente el protagonista especial de tus vacaciones.
Para personas que quieran un lugar con un trato cordial, valoren el arte, el mar y la amabilidad de "una volta" este es el sitio ideal.
Tantos saludos a la encantadora propietaria Stefania, y al fenomenal staff que hacen "la diferencia".
Espero volver pronto.
