Hay mejores hoteles en India, y hay pueblos más bonitos que este, pero será difícil encontrar un hotel tan honesto. En la finca de la familia se alzan dos espléndidas mansiones. Una se dedica ahora completamente a los huéspedes. La otra, que debería ser portada de The World of Interiors, es para la familia y para las comidas. Hay una tercera pequeña edificación, en el jardín privado, que también se usa como alojamiento en días en que el hotel está lleno.
La familia es acogedora y no demuestran que entretener a sus huéspedes durante las noches sea un esfuerzo. Maya, la nuera del Maharajá, trabajaba en una agencia de viajes en Bombay. Su marido, el hijo de los Maharajaes, era un fotógrafo comercial. Si, como nosotros, se tiene el privilegio de ser invitados a su mesa en una cena, la experiencia es inolvidable. Educados y cosmopolitas, ayudarán a completar el mosaico sobre la India actual.
Aunque quizás sea un poco caro, es una buena opción si se quiere hacer algo más que el triángulo de oro.
