Nada más llegar a Uvita, un todo terreno bajó de la montaña para indicarnos el camino. Subimos con nuestro todo terreno un camino muy inclinado con la reductora, empezaba la aventura. Nada más llegar al hotel nos absorbió sus vistas al mar, su pequeño tamaño y el trato cordial de todo el equipo. Se podría definir como un reducto de paz, donde descansar, disfrutar de su SPA, de una cocina esquisita, de unas habitaciones y baños muy cuidadas y con un diseño muy bonito. Tuvimos la oportunidad de conversar con el dueño del hotel quien está volcado en el éxito de su proyecto. El 95% de los visitantes hasta la fecha de nuestra visita eran Norte Americanos. Lo recomiendo para parejas y viajeros solitarios, que busquen tranquidad y exclusividad.
- Hotel Rancho Pacifico Uvita
- Hotel Rancho Pacifico
- Rancho Pacifico Uvita
- Rancho Pacifico Hotel Uvita
