Mi marido y yo nos alojamos por 3 días en este hotel para la cena cama y desayuno. La tarifa de 42 euros cada uno por noche fue una relación calidad-precio excelente. Nuestra habitación tenía unas vistas preciosas de las montañas y estaba justo en las afueras de la pequeña ciudad concurrida así que no estábamos nos molestó el ruido del tráfico. Cuando llegamos nos alarmó por los cables de alimentación al lado del hotel, pero ya que estas fueron en la parte del hotel no nos fastidió la vista, ni el ambiente general del hotel. Nuestra habitación era grande y tenía ventanas grandes de tamaño natural abría a un bonito balcón, que había mesa y sillas. Los muebles de la habitación eran básicas, pero la habitación estaba impecablemente limpia, y todo funcionaba bien. El baño no tenía una ducha que te podías hacer pie en pero era perfectamente adecuado. Las zonas públicas estaban bien amuebladas con muebles tradicional francés. El personal era muy amable y la comida en el restaurante era maravilloso - las opciones eran muy limitado y no me traje poco quisquillosos para los más quisquillosos pero para nosotros era fantástico y estaba hermosamente fresco y bien cocinado. No dudaría en recomendar este hotel a cualquiera, pero ten en cuenta que no es el hotel carácter francés típico de cadena. La zona es magnífica para caminar y para los deportes de la montaña y no puedo esperar a volver.
