Si buscas unas vacaciones inolvidables, diferentes, históricas, con ambiente, con una ubicación perfecta, en un bonito chateau (en la naturaleza, completamente distinto a las cadenas hosteleras cuyos servicios son bastante estándar)y un lugar cuyo propietario-anfitrión sea de lo más servicial, amable y complaciente, visita el Chateau de la Voloniere porque es el lugar ideal para ti.
He compuesto el siguiente poema con la intención de mostrar hasta que punto te puedes quedar absorto en el Chateau simplemente percibiendo las personalidades de sus muchos siglos de experiencia humana, me refiero a los que precedieron a los Cristianos. De hecho en su momento álgido, se encontraba sometido a la Regla Benedictina, después su decadencia y así hasta alcanzar el presente con su restauración y vuelta a la vida. Y todo estó enmarcado en unos bonitos jardines, con piscinas, pero además habiéndonos dado la inesperada oportunidad de disfrutar de su maraviloso Festival de la Música del Pueblo, que se celebra en pleno verano así como una Muestra de Arte etc. Sin olvidarnos de su increíble velada con barbacoa que se realizó para celebrar el final de las carreras de Le Mans del fin de semana.
Dedicado a Claude del Chateau de la Voloniere: En el amanecer de las maravillas Celtas en Loir, y otros, a lo largo de los siglos, lentámente se construyó este paraíso en Francia con un paisaje verdoso y sellado, y piedra erosionada.
Donde el sol siembra de reflejos dorados los árboles y se oyen los cantos de Voloniereas con un coro de ángeles que cantan henchidos de felicidad.
Ahora, y con sus brazos rodeándo, Voloniere extiende sus manos, atrapa fírmemente su paz en esta tierra sagrada.
Gracias, Claude, por permitirnos disfrutar de estas maravillosas vacaciones.
Margot (y john, Pauline, neil, y Trish)
Margot Collingbourn-Beevers, Cheltenham
