Nosotros nos quedamos en una de las habitaciones denominadas "superior" y la verdad es que estaban muy bien. Todo reformado y desmarcado del típico apartamento anclado en los 70' de la zona. Creo que la renovación ha sido muy buena elección. La habitación tenía una habitación, un baño con plato ducha y secador (muy poca potencia), un salón con diván y sofá cama (este último bastante incómodo, sobre todo si se desea dormir en él), una cocina con vitrocerámica, cafetera, calentador de agua, nevera y tostadora (faltaba un microondas la verdad). Además un pequeño balcón con unas sillas de mimbre con cojines, muy cómodas. La verdad es que la habitación era una pasada para ser una aparthotel. Las camas son las más cómodas en las que he dormido nunca y bastante amplias. Había una televisión plana, en la que se podía ver el TDT normal, nada de canales extraños en los que al final solo hay 3 en castellano. El mando a distancia supongo que había que pedirlo, al igual que el de el aire acondicionado, supongo que con algún tipo de cargo. Cuando entramos en la habitación todo estaba muy cuidado (toallas, sábanas, amenities, etc) y limpio, incluso nos pusieron una botella de vino joven.
La piscina estaba a la temperatura perfecta, quizás un poco pequeña y le faltaba alguna escalera de esas de metal. Las hamacas tenían colchones lo que era de agradecer. Lo que cambiaría es que no eran de esas que se ponen en diferentes posiciones, siempre en horizontal.
En la zona de la piscina había un restaurante-bar y una zona "chill out" muy chula. Un recinto de arena para los niños, lo que parecía una guardería, ping pong y dardos.
El trato fue sublime, siempre pendientes de nosotros. De hecho el mismo dueño del hotel dedicaba muchísimas horas a que el negocio fuera correctamente, estableciendo un trato personal con el cliente.
Había un minimercado en frente, lo que era de agradecer a la hora de comprar cualquier cosilla para la comida.
Como aspectos negativos la pensión completa. La contratamos un día, y a la hora del almuerzo la dinámica consistía en pedirle al Chef lo que quisieras, lo que era bastante extraño pues no tenía ni carta y no sabías muy bien como pedir, ni lo que eran capaces de prepararte. Nos hicieron un pescado muy rico, cocina casera pero tuvimos que esperar muchísimo. Lo más desilusionante y lo que nos hizo no coger más la pensión completa fue que después de pagar cada uno 29€, nos cobraron las bebidas, lo que me parecía una muestra casi de tacañería.
Por otro lado si dejabas las puertas de la terraza abiertas te podías encontrar la sorpresa de encontrar el salón lleno de palomas, que con el suelo de parqué parecían gitanas taconeando ;-)
Los fines de semana el servicio de limpieza no trabaja, lo que fue un poco incómodo, ya que las papeleras eran realmente pequeñas.
Aunque tenían aparcamiento, era bastante escaso y en puente como fuimos nosotros no conseguimos nada (además la policía estaba muy atenta a los coches mal aparcados y multaron a mucha gente, incluso llamaban a la grúa)
Me gustaría recalcar que el servicio y las instalaciones estuvieron más que bien, pero no recomendamos hacer uso de la media o pensión completa, a no ser que estén dispuestos a pagar el extra por los refrescos. En resumen, la estancia fue bastante agradable y repetiría sin dudarlo, aunque esta vez haría uso de la cocina.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
10 noviembre 2011
Estimada y Querida Cliente,
Muchas gracias por elegir nuestra Hostelería Familiar para su estancia de agosto de 2011 y con gran agrado aprendemos de su importante experiencia y de sus notas personales.
Desde los últimos años hemos intentado volver al primer modelo con el que mi padre (José María Mendoza) comenzó nuestra Hostelería Familiar hace 43 años; es decir, no perder la esencia de la hospitalidad amable, humana, cálida y española, donde los clientes se convierten en huéspedes y se despiden como nuestros buenos amigos.
Con respecto a las habitaciones e instalaciones le doy las gracias por su observación puesto que gran parte de nuestro esfuerzo ha sido en utilizar materiales nobles y buenos en beneficio de la calidad y el confort. Nunca hemos pretendido ser un establecimiento refinado (puesto que contrapone nuestro estilo sencillo y natural) pero seguimos añadiendo mejoras reales. Pronto inaguraremos nuestro lugar de descanso para el viajero, el Restaurante y Spa Club Marco Polo. Será una combinación entre un Restaurante ajardinado donde usted podrá alternar entre baños de agua fria y caliente de jacuzzi, relajarse con sesiones de vapor y disfrutar de buenos vinos y una carta más trabajada. Y para las veladas más íntimas dispondremos de un salón discreto y privado con jacuzzi y zona de disfrute, perfecto para enmarcar momentos especiales y descorchar un buen espumoso.
Con respecto a nuestra Gastronomia y las modalidades de Media o Completa Pensión, personalmente comprendo su punto de vista. Debo confesarle que recientemente estuve alojado en un agradable establecimiento de Lanzarote, dotado de un completo buffet y medité sobre sus reflexiones en nuestra Casa.
El Principio que personalmente promuevo, y que siempre es susceptible de mejorar, es que usted siempre tiene que cenar bien y para ello todos nuestros productos con los que trabajamos son frescos y de temporada. Entre 3 o 4 veces acudo en persona a los distintos puntos de abasto o mercados y selecciono siempre las mejores opciones, y por esa razón nuestro oferta varía en función de lo que haya más fresco.
El Segundo Principio de nuestra Gastronomía es que todo se elabora al momento para no perder los buenos atributos de los alimentos frescos. Entiendo muy bien la comodidad de las ofertas del buffet, pero no es lo mismo cenar un pescado fresco del dia cocinado al momento (sin perder su perfume a mar) a cenar un pescado (la mayoría de las veces descongelado) cocinado por la mañana, arreglado por la tarde y servido en buffet por la noche. Frente a la cocina actual de los grandes hoteles, standard y homogénea, nuestra oferta sigue siendo tradicional, de elaboración natural (sin aditivos o especies) y siempre con buena materia prima.
La Bebida dentro de la gastronomía puede ser un tributo al placer, pero siempre he considerado que la elección debe ser voluntaria. Personalmente tengo la preferencia de siempre recomendar un vino apropiado (Vinos de la Mancha de uva española Tempranillo o francesa Merlot o Cabernet Sauvignon, Vinos de Navarra, Vinos Gallegos, Vinos de Rioja) de precios entre los 10 euros y 18 euros. Pero dentro de la diversidad, hay huéspedes que prefieren acompañar la cena con cerveza, agua, coca cola o algún otro combinado. Por esa razón, la bebida la hemos excluido del precio de las comidas. No obstante, teniendo en cuenta muchas opiniones hemos decidido introducir las siguientes modificaciones en los régimenes de Media –Completa Pensión:
a) incluimos una consumición (agua, cerveza o vino) para la comida y café o té.
b) Introducimos materia prima más tradicional (bacalao, cordero, churrasco, entrecot, rape, merluza).
Naturalmente repercutirá moderadamente el precio, pero seremos fieles al principio de que nuestro huésped debe dormir, cenar y beber muy bien.
Gracias, siempre a vuestra disposición
Andrés Mendoza
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