Nos hospedamos en el St. Georg dos días en el camino a nuestras vacaciones en Eslovenia y un día en el camino de vuelta.
Todo fue perfecto. Teníamos una habitación con un balcón y una vista de las montañas. Había una caja fuerte, que nos siempre encontrar útil, una cama más cómoda y dos cómodas sillas para ver la televisión. Los dos programas en inglés eran eurosport y la CNN. ¡era posible todo el día y la noche para hacer una taza de té de el pasillo en la sala principal y tomar, a la habitación si querías. Las instalaciones eran con una bañera y ducha. Todo estaba impecable de limpio. Había un personal amable y atento que me prestó la utilizo para caminar, (me había olvidado la que tengo en casa) tan pronto como he mencionado me había olvidado la mía. La piscina era encantadora y cálida. La comida era agradable especialmente el desayuno. Nos recogieron en la estación y más inusual dado un ascensor volver en ambas ocasiones.
Nos quedamos muy esquivos a dejar este hotel en el que nos habíamos disfrutado de
que tanto
