El hotel en general es lindo pero las habitaciones son pequeñas y están un poco descuidadas. La nuestra tenía una terracita muy linda, que nunca usamos, pero la vista era muy bonita. Al principio nos dieron habitación para fumadores y no se podía estar del olor a cigarrillo. Yo no fumo e inmediatamente pedí que me cambiaran de habitación y lo hicieron.
Las chicas de la recepción no son tan amables pero los del comedor y el bar (David, Loli, Faustino creo que era el otro camarero e Inma) la verdad que se llevan todos los méritos del hotel. Siempre bien predispuestos. Lo que necesites, te ayudan a conseguirlo, están pendientes de todo. Una maravilla. Ojalá en todos los hoteles, trabajaran con las ganas que lo hacen ellos. Es admirable y realmente da mucha pena irse después de tan buena atención!! Son muy cariñosos y atentos, pendientes de que no falte nada.
El hotel está ubicado frente a la playa, la comida si llegas temprano al comedor es variada y rica. Si llegas tarde, te encuentras con el arroz un poco duro, los fideos también o algo un poco frío. Seguramente si pides que te lo mejoren, lo hacen porque repito, su personal se encarga de que uno esté muy a gusto.
Hay internet libre en el hall por medio de wifi o 3 computadoras para conectarse sin cargo.
El parking lo cobran pero no es caro. Normal. La verdad cuando llegué, nunca pensé que me iba a ir tan a gusto con el lugar porque las recepcionistas no eran lo suficientemente amables. Pero cuando comienzas a conocer al resto del personal, dan ganas de llevárselo a casa. Excelente el trato!!!!
- Hotel Confortel Caleta Park
