Me alojo cada año en este hotel, desde hace casi treinta, antes con toda la familia y ahora en pareja. Se puede estar en el con la misma tranquilidad y confianza que lo estás en tu propia casa. Aunque no posea unas grandes instalaciones el hotel es de ambiente familiar y el trato es muy personal. En definitiva con la movida que existe en Ibiza en él se encuentra uno tranquilo y protegido.
