Nunca unas vacaciones me habían cundido tanto. Por lo que me suelo gastar en un hotelillo discreto, me he hospedado en una villa maravillosa. Estas villas, además de ser preciosas, tienen de todo. Lo mejor, el jardín con piscina, tumbonas y barbacoa. Íbamos dos parejas, y tener todo esto sólo para nosotros fue una sensación increíble. Poder darnos un chapuzón a cualquier hora del día (o de la noche) sin niños que salpiquen ni adolescentes chillones alrededor fue de las mejores experiencias que hemos tenido. En la recepción nos dieron información sobre un montón de cosas, así que con el coche de alquiler estuvimos viendo la isla (que merece muchísimo la pena). De verdad, recomendadísimo.
- Heredad Kamezi
- Hotel Heredad Kamezi Villas Playa Blanca
- Heredad Kamezi Villas Playa Blanca
- Hotel Heredad Kamezi Villas
