Estuvimos alojados en este familiar hotel, este mismo verano. En un principio ibámos para pasar dos noches, pero resultó ser tan agradable la estancia en él que nos quedamos dos noches más. Muchas gracias a Malores, que cogiéndola de imprevisto y diciendo el día anterior si podíamos quedarnos otra noche y otra más, y con un montón de reservas, nos permitió alargar la estancia sin la incomodidad de tener qur movernos de habitación. La chica de recepción, no es desagradable como he leído en otra crítica,al contrario, es majísima,servicial, educada,familiar y se preocupa y se encarga de facilitarte toda la información para que tu estancia en la zona sea de lo más aprovechada. El desayuno tipo bufet está bien. Los manteles del comedor si estan protegidos por un mantel de papel, que cambian entre comensal y comensal, no como he leído en otra crítica, tal vez se sentasen en una mesa acabada de abandonar y a todo hay que dar tiempo. Me sorprende ver como algunos alegremente dan precios y catalogan como caro el hotel, tal vez no supieron buscar la mejor oferta, de esto explican mucho en la tele. Mi estancia consistía en habitación triple con desayuno para 4 ,65 euros noche excepto la del sábado que salió un poquito más cara. Relación calidad precio excelente. Me quedaría muchísimo más tiempo, lástima que las obligaciones te devuelvan a la vida cotidiana, lo dicho un encanto, el hotel y el personal. Muchas gracias, volveremos.
