UBICACIÓN: magnífica
ESTADO: da la sensación de abandono, como si fueran a cerrarlo en cualquier momento.
HABITACIONES: grandes, limpias, no hay aire acondicionado.
DESAYUNO: Sencillo, zumos de break, respostería Martínez, tostadas y cereales. Los croissantas no los vi ningún día.
COMIDA: lo que te ponen, no hay opciones; si no te gusta te aguantas; no es que sea mala, es que le falta presentación y en los 2º platos sobra.
CENA: igual que la comida. Un ejemplo: arroz negro con chipirones como 2º plato; nos presentan una bandeja para 4 personas que parecía el rancho de la mili para 8 personas; no estaba malo, pero si lo hubieran puesto en platos individuales y un poco decorado y menos cantidad hasta se podría decir que estaba muy bueno, pero viendo la bandeja es que tiraba para atrás.
Picnic: malo.
SERVICIO: El camarero muy atento; no daba más de sí; sólo está él y no descansa nunca. En recepción muy atentos y el personal de limpieza también.
NO HAY ASCENSOR.
El ruído de la carretera y los gritos de la juventud a cualquier hora de la noche y la música de los coches o del botellón a cualquier hora de la noche hace que NO PUEDAS DORMIR; es preferible una habitación trasera que una habitación delantera con vistas al mar.
No tiene cafetería; imagino que cuando el hotel se inauguró la tenía, pero ahora se utiliza como parte del comedor y la terraza exterior está abandonada y en mal estado de conservación.
CONCLUSIÓN: Con 1 vez vale, no volveré.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.