En un principio por sus vistas al mar, la cercanía al paseo y la proximidad del peñón de Gibraltar podríamos pensar que es una buena opción, pero no se dejen engañar, nada más lejos de la realidad. Yo caí, pero espero que no le vuelva a suceder a nadie, que el que vaya sepa en que condiciones esta el hotel y que no corresponde a un hotel de 3 estrellas, porque no las merece, es una pensión y de las malas. Las fotos que aparecen en algunas webs deben de ser de la inauguración del hotel o de sus apartamentos, por lo que no reflejan la realidad. Para que se hagan una idea el edificio es muy viejo y horroroso, está pintado de distintos colores, la atención en recepción es pésima y el “aparcamiento” unas plazas en la calle que no ofrecen ninguna seguridad y encima limitadas en número (por lo que tendrás “suerte” si consigues aparcarlo). Pero si nos adentramos en las habitaciones la cosa empeora, los muebles y colchones son de hace mil años, las colchas están quemadas por cigarrillos, la puerta no tiene cerrojo (lo habían robado al igual que los cuadros), al abrir el grifo del baño la tubería hacía ruido por no hablar de los sanitarios del baño que debían de ser de los primeros que existieron. Pero aún hay más, tanto el mando del aire acondicionado, como el de la televisión (la más pequeña que he visto en mi vida) no están en la habitación, cuando quieres usarlos tienes que ir a recepción a cogerlos (debe de ser por miedo a que se los roben).Pero lo más alucinante es que no es barato una habitación triple de estas características: ¡90 €! Una gran decepción.
- Rocamar Estates cádiz
