Yo y mi pareja nos alojamos en can guillem el fin de semana del 1 de junio de 2009. La finca se encuentra a cinco kilometros de ibiza, realmente muy cerca en coche. Aunque a medida que nos ivamos acercando a can guillem la tranquilidad de una ibiza distinta nos iva invadiendo. Hasta vimos un par de conejos antes de llegar!
Entramos con el coche en la finca y nos encantó desde el primer momento.
Nos recibió un señor muy amablemente y aunque no estaba previsto nos preparó el desayuno. Lo tomamos en una especie de zona chillout al aire libre realmente bonita y tranquila. Toda decorada con grandes sofas y mesas blancas.
El interior de la casa principal es precioso sobretodo un salón con un antiguo horno.
Nosotros habíamos optado por alquilar el bungalow y eso si os digo que es increible!
Está separado de la casa principal, por lo que disfrutas de intimidad total. En el baño hay un jacuzzi rectangular pero mucho más ancho que una bañera que es una delicia.
Por la mañana del día siguiente, al abrir los porticones de nuestro bungalow nos econtramos una mesa con el desayuno preparado, competamente rodeado de miles de flores y de campos.
A uno de los lados del bungalow, también hay un gran sofá donde puedes tumbarte a leer o a dormir la siesta en una total privacidad.
La zona de la piscina también es preciosa y destaca lo cuidado que está todo!
Para un fin de semana romántico es genial!
