Lochwinnoch es una aldea encantadora un poco más allá de las conurbaciones que se extienden alrededor de Glasgow. Especialmente en la Casa de Burnfoot tienes la sensación de estar a un millón de millas del ajetreo de la vida urbana. Situado en la cresta de una colina al lado del Calder, y rodeado de parque y un campo de golf que sube al páramo, es una acogedora casa de piedra de dos pisos que ofrece todas las comodidades, comida abundante y los contactos con el círculo de escritores y músicos del cual el dueño forma parte. Mis antepasados paternales vivieron en este área varios siglos, y puedo entender porqué. Esta visita supuso un gustazo final tras un largo viaje ocupado con otros asuntos. Parte de su atractivo fue la proximidad del aeropuerto y la vibrante ciudad de Glasgow más allá. Disfruta del abundante desayuno y de los paseos por el lago y la pequeña ciudad, donde seguramente te encontrarás con los lugareños enfrascado en aleccionadoras discusiones. Ábrete al mundo y los amplios cielos surcados por gaviotas, cometas y garzas. El sol completa el cuadro complaciente en el jardín de hierba de Ronnie. Un perfecto media pensión.
