Queríamos un lugar para descansar y alejarnos de lo cotidiano, no sabíamos que encontrar en Celeste Vida, y para nuestra muy grata sorpresa: Mucho más de lo que esperábamos!!! Kenn y Karen, tienen un hermoso lugar donde uno puede relajarse y dedicarse a disfrutar. Olvidarse del tiempo, disfrutar de una hermosísima playa (casi privada, pues no hay gente cerca), ellos osn gente muy atenta y sus mascotas muy agradable compañía: Se meten a nadar contigo en el mar!!! Mi esposa y yo extrañamos mucho a Casa Celeste Vida cuando tuvimos que partir. Encontramos un ambiente perfecto para compartir en pareja, con la naturaleza (busquen los flamingos, pregunten por el Sr. Hueso, el sabe dar un excelente servicio al visitante, con un recorrido en su moto-taxi muy personalizado, económico y diferente al que puedes contratar en el muelle. El Sr Hueso dice: "si no hay flamingos, no me paga" y cumple!!!), con la gente del pueblo (vaya que las personas son amables y sonrientes), para disfrutar de la comida local (el mercado, que siendo pequeño de tamaño, es muy grande en sabor y texturas que no habíamos probado antes, muy económica de precio la comida, así que deja muy buenas propinas, ya que ellos se lo merecen y también lo necesitan). ... y por cierto muy seguro ...
Alguien me dijo: !Hay mosquitos en Celestun! Usamos repelente y asunto arreglado.
Muy fácil de llegar desde Mérida y del centro de Celestun a Casa de Celeste Vida, a nosotros que nos gusta caminar, es muy corto el recorrido 1.2 km hacia el norte por calle12, 10 minutos muy relajados.
Ya deseamos regresar a Casa de Celeste Vida, que bien debe ser Casa de Vida Celestial!!
Queremos volver a saludar a nuestros amigos de Celestun.
Martha e Ismael
